Estilo De Vida Minimalista | 10 Simples Cambios para una Vida con Menos Estrés
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02 Ago 10 Simples Cambios para una Vida con Menos Estrés

Todos hemos escuchado hablar del estrés. Y creo que hay pocas personas que no sepan sobre la relación entre el estrés y las repercusiones en el cuerpo. Me refiero a presión alta, arterias tapadas, ansiedad, depresión, adicción, nervios, problemas digestivos, entre otros.

Esto porque el estrés genera una respuesta inmediata en el cuerpo, se da más rápido de que podemos pensarlo. Como cuando algo va a caernos encima y saltamos sin siquiera darnos cuenta de lo que hicimos hasta después del hecho.

Ante una situación estresante, como lo sería ser perseguidos por un animal o encontrarnos en alguna situación que amenzara nuestras vidas, el organismo reacciona para hacerle frente a esta situación concreta, es parte del proceso natural de adaptación. Es una especie de explosión interna (sistema nervioso simpático).

Se genera un estado de alerta y una respuesta del cuerpo para poder huir o pelear en situaciones que amenacen nuestra vida. Una vez pasado el peligro, nuestro organismo se regula (sistema parasimpático). Esto es lo que se conoce como estrés positivo (Eustrés).

El problema es que actualmente hay otros factores que desencadenan el estrés y no me refiero a un tigre que nos persiga o un derrumbe sobre nuestras cabezas. Hablo de quedarnos atascados en el tráfico, dificultades o presiones en el trabajo o situaciones familiares. Este tipo de factores también desencandenan el estrés, pero suelen ser situaciones recurrentes y que en muchas ocasiones se mantienen por períodos prolongados. Es lo que se conoce como estrés negativo (Distrés).

El estrés negativo mantiene nuestro cuerpo en alerta, causando fatiga, ansiedad, irritabilidad, ira, entre otros. Y cuando se da de forma mantenida, conlleva un aumento en el gasto de energías, lo que tiene un efecto a nivel fisiológico. En otras palabras, nos enfermamos.

El ritmo de vida actual nos lleva a creer que todo es urgente y eso genera una reacción de estrés, y como siempre surge algo nuevo de lo cual tenemos que ocuparnos, el estrés se vive de forma sostenida.

Entendiendo de donde viene, es más sencillo entender lo que nos está pasando y nos acerca un paso más a poder manejar estas situaciones.

La mejor forma de abordar el estrés es de forma integral. Realizando pequeños cambios en diferentes frentes, que te darán las herramientas para enfrentarlo de mejor manera. No existe une receta mágica, si has intentado varias opciones y sigues con altos niveles de estrés busca a un profesional.

Acá te comparto 10 cambios que te podrían ayudar a vivir una vida con menos estrés

10 Cambios para una vida con menos estrés

1. Establece una rutina

La incertidumbre puede generar altos niveles de estrés. Cuando tenemos muchas cosas que hacer, sentimos la presión de lo que está pendiente y la necesidad de resolverlo todo YA.

Al tener una rutina (bien planeada), te aseguras que tienes tiempo para cada cosa. Así tu cerebro se acostumbrará que cuando haya algo pendiente, se resolverá en el momento que tienes destinado para ello, bajando los niveles de estrés.

Come todos los días a una misma hora, será genial para tu digestión. Procura acostarte a una hora similar todos los días, te ayudará a domir mejor porque tu cerebro se acostumbra a que es la hora de descansar.

Es cierto que muchas veces buscamos escapar de la rutina, pero esto suele suceder cuando la convertimos en una jaula de la que no podemos escapar, por eso asegúrate de incluir tus responsabilidades pero también espacios de esparcimientos, en los que puedas hacer las cosas que te gusten y que te “carguen”.

Y recuerda mantenerte abierto a los cambios que puedan traer cada día. Recíbelos con los brazos abiertos y no permitas que te quiten tu paz.

2. Simplifica tu agenda

Si has llegado a un punto en que ya no tienes tiempo para agendar nuevas actividades porque tu agenda está llena, es hora de que aprendas decir no.

Deja espacio para tus actividades y proyectos personales, y escoge las actividades que verdaderamente quieres y puedes hacer.

Permítete escoger las actividades de las que quieres formar parte, las disfrutarás mucho más.

Trata de despejar tu tiempo y enfocarte en aquellas cosas que verdaderamente son importantes para ti.

Igual con las responsabilidades laborales. Al tener una guía de cuándo te encargarás de ellas, genera un alivio. Al escribirlo y asignarle un momento en el que lo harás, los niveles de estrés suelen bajar enormemente. Eso sí, asegúrate de cumplirlo.

3. Una cosa a la vez

Muchas veces tenemos una tarea en mente, pero nos suena el teléfono, revisamos redes sociales, o nos distraemos con alguna otra tarea pendiente.

Cuando vayas a realizar una tarea o actividad, desconéctate del resto. Enfócate en lo que estás haciendo, verás que serás más productivo.

El multitasking suele sobrevalorarse y generar estrés. Cuando hacemos varias cosas a la vez, no estamos 100% concentrados en ninguna y requiere más energía.

Deja el celular de lado cuando estés compartiendo con otras personas o haciendo tus actividades, no hay nada tan importante que no pueda esperar unos minutos.

A mí me ayudó desactivar las notificaciones de las redes sociales y otras aplicaciones, así sólo me doy cuenta que tengo notificaciones si entro a la aplicación. Antes, al ver las notificaciones pendientes en mi celular me generaban una sensación de ansiedad y me hacía estar pendiente todo el día, aunque en realidad no es nada urgente.

Enfócate en lo que estás haciendo, verás que te toma menos tiempo completarlo y lo disfrutas más. Esto aplica para todo, desde comer, ejercitarnos, trabajar, pasar tiempo con nuestros hijos…

4. Ejercítate

El estrés genera una descarga de varias sustancias, entre ellas la adrenalina. Esto es fundamental en situaciones en las que nuestra vida se encuentra amenazada, por ejemplo si nos estamos ahogando o nos encontramos en un accidente.

En esos casos, nuestro cuerpo utiliza toda la energía en la actividad y esto ayuda a retornar después a un estado normal o apacible.

Esto no sucede cuando estamos sentados en el tráfico o frente a nuestras computadoras, por lo que el cuerpo libera estas sustancias pero no las utiliza.

El hacer ejercicio de forma regular no sólo te ayudará con el estrés, sino que es muy saludable y te ayudará a sentirte y verte mejor!

No utilices de excusa que no tienes tiempo de ir al gimnasio. Puedes salir en caminatas, utiliza las escaleras en vez del elevador, practica yoga, zumba, croosfit o el tipo de ejercicio que prefieras, pero procura moverte todos los días.

5. Come bien

Somos lo que comemos!

Cada cierto tiempo (días a años) las células de nuestro cuerpo se regeneran. Lo que comemos es el combustible de nuestro cuerpo y en base a esto, se forman las nuevas células.

Procura comer cosas frescas, frutas, vegetales, granos enteros (integrales) y notarás una gran diferencia!

Muchos de los ingredientes que consumimos diariamente tienen repercusiones en nuestro cuerpo de las que no somos concientes. Por ejemplo algunos colorantes afectan nuestra concentración, el azúcar nuestro comportamiento y muchos ejemplos más. Evita el azúcar, las harinas y grasas animales.

Tu cuerpo lo agradecerá y aunque no lo creas, tu estado anímico también!

6. Medita

Aparta unos minutos cada día para estar contigo y volver a tu centro.

La vida actual conlleva un sentido de urgencia que genera que la mayoría de personas vayan apuradas por la vida y no se dan una oportunidad de detenerse y calmarse.

Toma unos minutos y medita. Yo suelo meditar con mi esposo al despertarnos. Ponemos alguna meditación de Youtube o de la aplicación Headspace (está en inglés, si sabes de una en español te agradezco lo dejes en los comentarios)y nos regalamos 20 minutos. Nos ayuda a iniciar el día con una sensación de calma y control.

Si a lo largo del día pasa algo que sientas que te está generando estrés, toma unos minutos para caminar a un lugar apartado y respirar, verás que afrontarás las situaciones complicadas de manera más asertiva.

Si la meditación no es lo tuyo, pon la música que te gusta y disfrútala. Mira un paisaje, estira tu cuerpo o toma un baño caliente.

La idea es que todos los días tengas un momento en el que te detengas de las carreras diarias y simplemente te dediques a SER.

Me encantaría saber cuál es tu forma de relajación.

7. Diviértete

Procura divertirte cada día. Busca las actividades que disfrutas y asegúrate que cada día hagas por lo menos una.

Puede ser que te guste caminar en el jardín, poner música y bailar, jugar con tus hijos, tener relaciones sexuales con tu pareja, jugar juegos de mesa o cocinar…

Sea lo que sea que te divierta, definitivamente tiene que tener un espacio en tu rutina diaria.

8. Simplifica tus finanzas

El factor económico es uno de los mayores generadores de estrés en la actualidad.

Procura simplificar todo lo más que puedas. Automatiza tus pagos (consulta con tu banco), crea un presupuesto y apégate a él, paga tus deudas.

Toma control de tus finanzas.

Acá puedes encontrar una guía en relación a este tema.

9. Llega temprano

Cuando somos puntuales estamos mostrando respeto, no sólo a la persona con quien tenemos un compromiso, sino principalmente mostramos respeto a nuestro tiempo.

No hay nada que evidencie más el desorden interno de una persona, que el mal manejo de su tiempo.

Procura llegar antes a cada compromiso. Esto te regala unos minutos para ti mismo, para caminar por el lugar, meditar, respirar o preparar lo que necesites.

Lo mejor de este punto, es que si por algún motivo fuera de tu control te atrasas (como lo puede ser mucho tránsito, algún imprevisto, etc) aún así estarás a tiempo y te evitarás el mal rato y estrés que genera llegar tarde.

10. Minimaliza tu vida

Entre más cosas tengas, de más cosas tendrás que preocuparte, más tiempo y dinero te tomará mantenerlas y menos espacio tendrás para desarrollar tu creatividad.

Dona/regala/desecha aquello que no estás ocupando, notarás el alivio que produce y lo liviano que te sentirás.

Conserva aquellas cosas necesarias en tu día a día y aquello que ames o te inspire a ser la mejor versión de ti mismo.

El resto es peso muerto que arrastras tras de ti.

Cambia las relaciones que no aportan positivamente a tu vida y lucha por tus sueños.

El lugar en el que trabajamos debería inspirarnos y donde vivimos debería acogernos.

Los lugares que habitamos se vuelven un reflejo de nuestro estado mental. Deberíamos poder sentir que son espacios para la creatividad y donde podemos ser nosotros mismos.

Abre espacio para ti mismo!

 

Estas son algunas recomendaciones que podrían ayudarte. Cada persona es diferente y el camino de cada quien es una construcción diaria.

Todos sentimos estrés en determinadas ocasiones, es normal, pero si ya has intentado algunas de estas cosas y el estrés sigue siendo parte de tu día a día, busca a un experto en el tema con quien puedas hablar.

La vida es demasiado hermosa para dejar que se vaya entre malos ratos!

 

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