Estilo De Vida Minimalista | Mi Boda Minimalista
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27 Jul Mi Boda Minimalista

Este año lo inicié sin imaginar que iba a ser el año de mi matrimonio. No esperaba que Altán me pidiera que nos casáramos, fue una sorpresa en el día en que cumplí 30 años. En mi lugar favorito en todo el mundo, la playa. Preparó un desayuno y nos fuimos a comerlo a la orilla del mar, entre arena, olas, colonchos y un sol mañanero que apenas empezaba a calentar.

Playa Avellanas

Mi esposo (esposo!! todavía no me termino de acostumbrar a la palabra) y yo vivimos juntos por 5 años antes de casarnos. Y a diferencia de muchas niñas, yo no crecí soñando con el día de mi boda, por el contrario le temía un poco. La idea de “para siempre” me resultaba intimidante, pero tras 5 años viviendo juntos, con la relación cada vez más fuerte y yo cada vez más feliz, dar el  resultó lo más natural.

Lo que no me resultó tan natural fue planear la boda. Ya que Altán no practica mi religión, la idea de una ceremonia espiritual no era una posibilidad (aunque no pierdo la esperanza de que a pesar de esto podamos unirnos según mis creencias algún día). Así que empezamos a pensar qué tipo de boda civil queríamos.

Entre más investigaba y me informaba al respecto, más ansiedad me daba: salones, catering, mesas, decoraciones, conjunto… la lista es de no acabar! Y ni qué se diga de los invitados! Familia, amigos, compañeros de trabajo… cómo hacer?!

Incluso al buscar opciones de “bodas minimalistas”, encontraba algunos de los diseños muy impersonales. No quería planear algo que no se pareciera a nosotros, quería que plasmara nuestra escencia.

Me di cuenta que el planear este momento me estaba generando ansiedad y que lo hacía pensando en todos menos en Altán y en mí. Así que nos tomamos un respiro, y nos preguntamos qué es lo que nosotros realmente queríamos. ¿Queríamos un boda grande o pequeña? ¿En la mañana, tarde o noche? ¿Dónde nos gustaría? ¿Cuándo, en 6 meses, 1 o 2 años? ¿A quienes queríamos verdaderamente con nosotros ese día? ¿Cuánto estábamos dispuestos a invertir?

De ahí en adelante fue más sencillo. Planear la boda para nosotros resultó divertido!

Agradezco enormemente que mi pareja comparta el Estilo de Vida Miniamlista, ya que una vez que nos enfocamos en nosotros, pudimos delimitar verdaderamente lo que era importante para nosotros y planear de acuerdo a este Norte en común. No queríamos una gran boda, la verdad es que nos daba lástima pensar en invertir mucho dinero. Sabemos que es un día único, pero lo hicimos con un presupuesto diminuto, no me lo creerías si te lo dijera!

Los dos queríamos una boda en la mañana. En la cultura oriental se cree que hacer este tipo de eventos en la mañana es auspicioso, ya que el sol está ascendiendo. Entonces estaba decidido queríamos un desayuno.

No nos gustan las deudas, así que tendríamos que ahorrar para la boda que queríamos. Si deseas saber un poco más sobre finanzas y minimalismo, acá puedes leer al respecto. Pensamos en esperar un año o dos para ahorrar y hacer algo más grande, pero la verdad es que el tamaño de la fiesta no era algo que a nosotros nos resultara importante. Lo que queríamos era formalizar la unión por y para nosotros. Así que buscamos una fecha próxima. Nos comprometimos en enero y la boda fue en julio.

Creo que la parte más delicada de todo fue elegir a los invitados. Queríamos algo pequeño, íntimo, pero cada vez que nos sentábamos a hacer la lista metíamos a más personas, y lo que queríamos en un principio se iba distorcionando.

Definitivamente fue lo más complicado de planear, porque por un lado quería a mis amistades ahí, pero por otro, quería pocas mesas en un ambiente familiar. Y esto sin mencionar el presupuesto!

Al final optamos por mantenerlo familiar, y ya que nuestras familias extensas son numerosas, invitamos sólamente a la familia más cercana; nuestras abuelitas, nuestras mamás, papás, hermanas, hermano y sus respectivas parejas e hijxs, en total 21 personas contándonos a nosotros.

Con la cantidad de personas en mente fue más sencillo escoger el lugar. La casa de mis papás es un espacio muy acogedor, tiene una terraza interna llena de plantas que me pareció la mejor decoración.

La decoración! 

Este es otro tema que pensé mucho. No quería comprar cosas costosas que estuvieran ahí un par de horas y luego se convirtieran en basura, pero, quería que el espacio se sintiera diferente y transmitiera nuestra escencia. Así que la decoración tendría que ser algo que sirviera para después. ¿Pero qué?

Otro tema que tenía por resolver eran los recuerdos. Suelen darse en las bodas, pero al menos en mi caso es el tipo de cosas que termino desechando. No por falta de cariño hacia quien me lo da, sino porque no me gusta tener muchos adornos, y los pocos adornos que tengo tienen un estilo específico. Es exctamente el tipo de cosas que no tienen un propósito, pero que por temor a herir los sentimientos de otros terminamos guardando. Ya que en ambas familias las fotografías son importantes, pensamos que sería lo mejor.

Creo que antes he compartido con ustedes que me gusta hacer las cosas por mí misma, los proyectos tipo DIY me encantan y muchas veces prefiero hacer las cosas antes que comprarlas, así aprovecho materiales que pueda tener a mi alcance y el impacto de contaminación es menor.

Terminé optando por unir estos dos temas: la decoración y los recuerdos. Es decir que los recuerdos tendrían que servir de decoración. Compramos algunas flores (no muchas, porque como ya mencioné el espacio tiene bastantes plantas), unos marcos, cinta de tela, perlitas colgantes lo único desechable), imprimimos unas fotos de nuestros momentos favoritos y listo.

Si te interesa saber cómo hice las decoraciones escríbeme un correo o deja comentario y haré un artículo con el paso a paso.

El espacio se prestaba para mucha más decoración de todo tipo. Lámparas de papel, flores, luces… pero no era la idea que teníamos en mente. Así que la dejamos sencilla, un par de detalles acá y allá. Detalles que al final de la actividad repartimos entre nuestros invitados como recuerdos. Lo que nos quedó de ese día fueron miles de momentos que atesoramos.

Para la ropa quería algo que pudiera usar después, porque la idea de usarlo una vez en la vida y guardarlo simplemente no va conmigo. Así que busqué opciones de dos piezas, porque de esta forma podría seguir usando la parte de arriba o la enagua en otras actividades. No compré zapatos porque ya tenía unos claros con dorado.

Por más que recorrí diferentes lugares no encontré exactamente lo que buscaba, así que una vez más opté por hacerlo yo. Compré un top tejido que me pareció hermoso y una falda. La falda era tan transparente que no me terminaba de convencer para el tipo de actividad, así que compré tul (un tipo de tela) y lo cosí para ponerlo sobre la falda. Terminé haciendo lo mismo para mi hija. Compré una blusa y le cosí una enagua de tul en otro color.

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Preparar la ropa fue uno de mis momentos preferidos, porque me sentí muy bien de hacerlo manteniendo mis principios y además fueron momentos que siempre voy a recordar, primero ir a buscar la tela con una gran amiga, buscar tutoriales, coser a mano de la forma más rústica que te puedas imaginar y luego con la ayuda de mi abuelita para retocar a maquína las costuras y evitar que se desarmara mientras bailaba o firmaba.

Había pensado decorar los baños, pero no quería poner fotografías ahí. De compras con mi mamá encontramos el papel de baño que nos pareció perfecto. Fue el detalle chistoso del día.

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Dejo mi detalle favorito de último, los anillos. Me pareció que sería lindo incluir algo de las raíces de Altán e investigando un poco, me encantó el concepto de los anillos matrimoniales tradicionales de Mongolia. Busqué a un amigo muy querido, Adrián, de Studio5 y los encargamos a la medida. Es increíblemente artista y profesional, y me encantó que algo tan significativo fuera hecho con tanto cariño. Acá te comparto su página de Facebook e Instagram.

La idea de mandarlos a hacer me pareció hermosa! Porque se pueden personalizar y ya que es algo que vamos a usar por el resto de nuestras vidas, verdaderamente debemos amar el diseño.

El de Altán es el de círculos y el mío es el de rombos. Son diferentes porque cada uno representa algo diferente. En Mongolia, gran parte de la población vive en yurtas, que son una especie de tiendas circulares, así que los dos círculos entrelazados simbolizan el hogar por siempre. En el centro de la yurta hay un poste, que tiene grabado los rombos, estos entrelazados significan la que sostiene el hogar por siempre. Además hay 8 puntos en cada anillo que representan a los novios (1), los padres y madres (2), los hermanos y hermanas (3), la familia (4) y los otros cuatro puntos indican que el amor va en todas direcciones Norte (5), Sur (6), Este (7) y Oeste (8).

Acá les comparto el video que me hizo Altán como regalo para este día, lo puso antes de nuestro primer baile como esposo y esposa. Fue el recordatorio perfecto de que nuestras vidas están construídas de momentos, no de cosas!

Cada detalle fue hermoso. No necesariamente por la estética del asunto, sino por el cariño que estaba detrás de cada elemento. Siento que representó muy bien quienes somos y aunque no fue la boda más tradicional que he visto, la pasamos muy bien.

No tuvimos una boda grande, estuvo lejos de lo que se espera tradicionalmente, pero cada momento y cada elemento tenía un propósito para nosotros. Los rostros que vimos ese día fueron los rostros de aquellas personas más cercanas y que más cariño tienen hacia nosotros. Al final del día, nuestra boda cumplió con nuestro estilo de vida minimalista, ya que todo era necesario (excepto las perlitas colgantes, fue puro gusto, pero las amé y me hicieron muy feliz 😉 )

Lo único que haría diferente a como lo hicimos sería contratar un fotógrafo. Todo pasó muy rápido y estábamos disfrutando tanto el momento que poco se documentó, así que si estás planeando tu boda te recomiendo invertir en esto. Fuera de eso, amé mi Boda Minimalista!

Me encantaría saber si alguna vez pensaste en tener una Boda Minimalista y cuáles detalles incluiste.

Además si deseas que escriba un artículo con el paso a paso de las enaguas, los recuerdos o accesorios deja un comentario y con gusto lo haré.

6 Comentarios
  • Jeannette Barrantes Mendez
    Publicado a las 10:33h, 27 julio Responder

    Bellísimo Anita.
    Digno de vos. Fue un día maravilloso para todas las personas que los amamos.
    Fue un día repleto de amor. Inolvidable. Para el recuerdo quedó el vídeo y muy lindas fotos aunque pudieron ser más.

  • Javi
    Publicado a las 22:03h, 28 julio Responder

    Muy lindo artículo Ana Lu. Muchas felicidades y bendiciones para tu familia! Un abrazote 😙

  • Carlina
    Publicado a las 18:51h, 01 diciembre Responder

    Wow! Que hermosa descripción tanto del proceso como del evento en si.! Felicidades! Mi hija y su novio piensan casarse pronto y hemos hablado al eso. Yo la crie minimalista antes de que eso tuviera “label” y ella esta dispuesta a hablarle a su amado de todo ese asunto minimalista. Le voy a enviar el link de tu blog. Le mencione a mi hija lo de gastar mejor en un fotógrafo y vamos que ella tiene una amiga fotógrafa y le podría tomar las fotos. Seguimos esta conversa.

    • Anita Hernandez
      Publicado a las 16:02h, 06 diciembre Responder

      Claro! Que bello! Me cuentas cómo les va!! Definitivamente mejor con fotógraf@ 😛

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