Estilo De Vida Minimalista | Relaciones Tóxicas
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10 Jul Relaciones Tóxicas

Las relaciones con otras personas suelen aportar enormemente a nuestras vidas. Aprendemos sobre diferentes estilos de vida, de comportamiento, de interactuar, sentimientos, opiniones, cómo resolver conflictos… En fin, nos ayudan a crecer.

Lo deseable es que al pasar tiempo con las personas importantes en nuestra vida, salgamos renovados, inspirados, que nos sintamos acompañados y pasemos un buen rato. Aunque no exista una relación perfecta y sabemos que momentos incómodos también son parte de las relaciones, en su mayoría aprendemos y nos beneficiamos de estos momentos también.

Pero ¿qué pasa cuando no se trata de un mal momento? Todos podemos tener un mal día y no actuar de la mejor forma, pero si es un comportamiento que se repite debes prestar atención. Si notas que es algo recurrente, y que cada vez que pasas tiempo con determinada persona terminas cansado, de mal humor, sintiéndote mal contigo mismo… tal vez se trate de una relación tóxica.

Las relaciones tóxicas pueden darse con tu pareja, tus hijos, familiares, compañeros de trabajo o estudio, vecinos, amigos o con cualquier persona en tu vida. Entre más cercana es la persona con la que tienes una relación tóxica, más doloroso y dañino resulta.

Con relaciones tóxicas me refiero a relaciones donde hay violencia (física o psicológica), dependencia, comportamientos paternales, maternales o infantiles, sentimiento de superioridad o inferioridad, culpa, chantaje, inseguridad, falta de respeto, menosprecio, aislamiento, infidelidad (en relaciones de pareja), presión, comparaciones…  Una relación tóxica es aquella que no aporta a tu crecimiento, y demanda más de lo que puede ofrecer.

Vivimos rodeados de personas, algunas de ellas las elegimos y otras no. Con algunas de estas personas disfrutamos montones del tiempo y con otras no tanto, o incluso con algunas personas disfrutamos algunos momentos, pero otros nos resultan incómodos.

Si prestas atención, no me refiero a personas tóxicas, sino a relaciones tóxicas. Las personas son algo sobre lo que no tienes control, la forma en que actúan o piensan es ajeno a ti, por más cercana que sea. Por otro lado, la relación con esa persona es una construcción de los dos, y ambos tienen influencia sobre la forma en que se da. Es sobre esta construcción sobre lo que podemos trabajar y el tema de este artículo.

Si sientes que te encuentras en una relación tóxica, antes de tomar ninguna decisión es importante:

Prestar atención

Solemos vivir sin prestar mucha atención a las cosas que hacemos o a las personas con las que interactuamos. Este es el motivo principal por el cual nos cuesta realizar cambios y terminamos creyendo que no podemos influir en las situaciones que vivimos.

Prestar atención te ayudará en los diferentes aspectos de tu vida. Trata de sincronizar tus acciones con tus pensamientos y descubrirás que en cada sencilla acción hay mucho más de lo que creías.

Antes de buscar realizar cambios en las relaciones tóxicas es importante prestar atención. Escuchar y observar.

Esto lo digo, porque puede suceder que hay algo que no te gusta, te hace sentir mal o te incomoda cuando pasas tiempo con determinada persona, pero no sabes con certeza qué es.

Trata de identificar qué es aquello que no te hace sentir bien. ¿Es la forma en que te habla? ¿Te recuerda a alguien que te hirió en el pasado? ¿Se estableció una dinámica poco sana o que no te agrada entre ustedes? ¿Te reprocha por cualquier cosa? Busca minuciosamente en cada interacción, qué es lo que no te hace sentir cómodo.

Cuando hayas identificado qué es lo que está sucediendo, puedes tomar mejores decisiones. En 21 Cosas que Urgen Depurar en tu Vida (que no son cosas) doy estas tres opciones con respecto a las relaciones tóxicas, hoy las desarrollo para que queden más claras.

Transformar la relación

Lo primero que debes tener en cuenta es evitar estos dos escenarios: evita culpar a la otra persona de todo lo malo de la relación y evita culparte. La relación es tóxica porque ambas partes la han construido de esta manera.

Como dije antes, una relación es una construcción entre 2 personas y para generar un cambio se necesita de la disposición de ambas partes y aún así, no siempre se obtiene el resultado deseado, pero si es alguien importante en tu vida, vale la pena el esfuerzo.

El cambio puede generar miedo, es normal, pero no permitas que te paralice porque ahí es donde te limitas a ti mismo.

Para transformar una relación tóxica es fundamental la comunicación!

Tras haber identificado qué es lo que te molesta de la relación, debes ser asertivo a la hora de comunicarlo a la otra persona. La forma en que decimos las cosas puede hacer toda la diferencia, por esto busca un momento en que ambos estén tranquilos y de buen humor, empieza recalcando las cosas positivas de la relación y luego puedes compartir tus precupaciones.

El éxito para transformar la relación va a depender del esfuerzo de ambas partes. Puede suceder que aunque ambos deseen transformar la relación, encuentren dificulades en el camino. De ser así, busca ayuda, pueden acudir a un psicólog@ para que los oriente durante este proceso.

Si la otra persona no está de acuerdo en que hay cosas en las que trabajar en su relación, no hay mucho que puedas hacer por ti mismo. En este caso, te recomiendo alguna de las próximas dos opciones.

Poner distancia

Si intentaste trasformar la relación y el resultado no fue el esperado, pero aún así no deseas eliminar la relación, intenta poner distancia.

Busca compartir aquellos momentos en los que la relación sea positiva y evita los escenarios en donde no lo sea.

Las amistades o relaciones con familiares son importantes, pero más importante es tu salud mental.

Poner distancia es una opción que no considero viable para una relación de pareja tóxica. Si estás en una relación de pareja con una persona, es difícil evitar estos escenarios, ya que comparten su vida. Si no deseas perder la relación, intenta con terapia de pareja.

Eliminar la relación

En algunos casos, aunque lo intentes, no podrás cambiar la dinámica establecida. Por más que duela, en estos casos lo mejor es eliminar la relación.

Es mejor eliminar la relación y alejarse de la persona, a terminar dañándose cada vez más.

Si hablaste con la persona, compartiste tus sentimientos y ésta se rehusa a intentar un cambio, lo mejor es alejarte y evitar lastimarte más. La relación no se va a transformar mágicamente y es un error el pretender que con el tiempo estas cosas duelen menos o ignorarlas.

Hay relaciones que fueron hermosas en alguna etapa, pero luego ya no es así y nos hacen daño. Si no puedes corregirla, ¿para qué hacerte más daño? ¿para qué dañar un buen recuerdo?

Mantén los recuerdos de aquello positivo y deja ir el resto. Mantente enfocado en tus metas y ten cerca a aquellas personas que te acercan a esas metas.

 

De alguna forma, somos programados a creer que la felicidad es que algo que obtendremos de afuera. Algo (o alguien) que vendrá a completarnos y terminamos ignorando nuestra capacidad de ser felices por nosotros mismos.

Con esto no me refiero a que vivamos en una cueva lejos de todo y todos, por el contrario!

Sal, conoce, exploradisfruta. Aprede primero a disfrutar del tiempo contigo mismo, para que cuando desees pasar tiempo con alguien más, no te conformes con nada más que una relación sana.

Tal vez te estés preguntando,

¿Cómo evito construir relaciones tóxicas?

Una vez más, una relación tóxica requiere que se contruya entre dos partes y para transformarla se requiere que ambas partes trabajen juntas. Pero ¿cómo evitamos construir relaciones tóxicas?

No existen fórmulas mágicas, pero acá te comparto los puntos que me parecen fundamentales.

  • Autoconocimiento

Aprende a ver tus virtudes y defectos. Pero no te escondas tras de ellos. Siempre hay espacio para crecer.

Hace unas semanas impartía un taller a jóvenes y hablaba sobre la importancia de conocerse a uno mismo. Alguien me preguntó ¿cómo hago para conocerme?

Es algo que solemos dar por sentado, pero es fundamental. La clave es prestar atención. Cuando estamos enojados, tristes, alegres, emocionados… Aprender a identificar cómo nos sentimos ya es un gran paso, pero para conocerse hay que ir más allá. ¿Que hace que nos enojemos o alegremos? ¿Cómo reacciono? ¿Cuánto tiempo me mantengo sintiendo de esa manera? ¿Cómo puedo tranquilizarme? o ¿Cómo mantengo este sentimiento por más tiempo?

Nos conocemos a nosotros mismos cuando nos prestamos atención, a nuestros sentimientos y comportamientos.

  • Autoestima

Aprende a quererte y ponerte en primer lugar. Puede sonar egoísta, pero no lo es. Si estamos bien, podremos estar bien con los demás.

Todo viene de adentro. A la hora de construir una relación con alguien, lo haremos con aquello que tenemos dentro, ni más ni menos. Podemos dar sólo aquello que tenemos, por eso es mejor primero enfocar tus energías en estar bien contigo mismo y cuando esto sea así, podrás construir relaciones sanas con los demás.

Es difícil esperar que otras personas muestren actitudes positivas hacia ti, si tu mismo no las tienes. Aprende a quererte, para que lo reconozcas y aprecies cuando viene genuinamente.

Una vez más, si estás batallando en este punto, no dudes en buscar ayuda.

  • Metas claras

Piensa en aquello que deseas en tu vida y lucha para alcanzarlo. Que las relaciones que tengas sean para que crezcas en esa dirección, no que te pesen tanto que te impidan volar.

Ten claras tus metas y trabaja a diario para alcanzarlas, no permitas que nadie más dicte tu camino.

Acá puedes encontrar un artículo sobre cómo alcanzar tus sueños.

  • Independencia

Procura ser independiente. Que las relaciones que tengas sean parte de tu vida, pero que no te definan.

Evita caer en dependencias. Si estás cerca de alguien, que sea porque ambos se aportan positivamente el uno al otro, y no porque se necesiten (económica o emocionalmente).

  • Educación

Lee, investiga, estudia… Si hay algo que quieres, ve tras ello, infórmate sobre lo que necesitas para alcanzarlo y avanza un paso a la vez. Si cada día das un pequeño paso, imagina todo lo que vas a avanzar. Y si tienes tus metas claras, lo harás en la dirección que quieres para tu vida.

Siempre podemos saber más y crecer, no hay límites para lo que podemos alcanzar si enfocamos nuestras energías en ello. En mi caso, el minimalismo me ha permitido enfocarme en estas cosas.

  • Tiempo

Una relación es como una planta, y necesita que la nutramos. Dedica tiempo de calidad en construir la relación contigo misma y luego con los demás.

Aprende a tomar tiempo para la relación contigo mismo. Y tiempo para las relaciones con los demás en tu vida también.

  • Comunicación

Recuerda que las personas que te rodean no pueden leer tu mente. No pienses que algo es obvio y no hace falta decirlo, comunica cómo te sientes y aquello que esperas. Si alguien hace algo que te dolió, es importante decirlo, tal vez la otra persona no se ha dado cuenta que alguna actitud puede estarte lastimando. Además, si desde un principio te comunicas asertivamente, más sólida es la relación que se construye.

  • Aprender a poner límites

Es importante conocernos, saber qué nos gusta y qué no nos gusta, y sin importar quién sea, debes aprender a poner límites cuando sea necesario.

  • Buscar ayuda

Nadie es perfecto y puede suceder que estés poniendo todo tu esfuerzo y energía en un área de tu vida, pero si no lo haces efectivamente, no vas a ver ningún progreso.

La psicoterapia es un excelente recurso al que puedes recurrir. Aunque tengas excelentes amigos a quienes les puedas pedir consejo, es diferente a un proceso psicoterapeutico, donde puedes adquirir esas herramientas que necesitas para entenderte y sanarte.
Nunca te adaptesa lo que no te hace feliz

El Minimalismo es un estilo de vida que busca vivir enfocando nuestras energías en aquello que verdaderamente vale la pena, sin perder nuestro tiempo o energía en otras cosas. La idea es despojarnos de aquello que nos distraiga o desvíe de nuestro propósito. Al igual que con las cosas materiales, deberíamos elegir aquellas relaciones que nos aportan positivamente, que amamos y nos inspiran.


El tema de las relaciones tóxicas es sumamente amplio y se abarca de forma diferente dependiendo de cada persona y del tipo de relación. Traté de hacer una síntesis con los elementos básicos, pero si sientes que dejé alguno de lado, por favor deja un comentario con tu aporte.

Si tienes dudas, comentarios o sugerencias no dudes en escribirme, me encantaría saber de ti.

 

3 Comentarios
  • Marce Fernández
    Publicado a las 05:31h, 11 julio Responder

    Interesante artículo. Abrazo

    • Anita Hernandez
      Publicado a las 07:30h, 11 julio Responder

      Gracias Marce! Un abrazo de vuelta! 🙂

    • Jera
      Publicado a las 18:15h, 18 julio Responder

      Ela&E,en#8217; un piacere leggerti! Ti aspetto quando vuoi, per un caffè e quattro chiacchiere. Non abbiamo mai avuto, fino ad ora, molto tempo per conoscerci, ma spero che lo troveremo. Un abbraccio e ancora grazie,Isa

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